Por: Rafael Orihuela
El período histórico de la Rusia de los Zares culmina con la caída de su último representante, el Zar Nicolás II (foto abajo) en Febrero de 1917 (San Petersburgo, Rusia 18 de Mayo de 1868-Ekaterimburgo, Rusia 17 de Julio de 1918). Integrante de la llamada dinastía Romanov, su mandato duró desde el 20 de Octubre de 1894, fecha en la cual se produjo la muerte de su padre el Zar Alejandro III, hasta finales de Febrero de 1917, cuando fue obligado a abdicar, para dar origen al gobierno de transición de Alexander Kerensky, el que a su vez, daría paso en pocos meses, al triunfo definitivo de la llamada “Revolución bolchevique”. Nicolás II, su hijo varón, sus 4 hijas, el médico de la familia imperial, un criado personal, la camarera de la Emperatriz y el cocinero de la casa fueron ejecutados el 17 de Julio de 1918 por los bolcheviques rusos en los sótanos de la casa prisión donde estaban recluidos desde Febrero de 1917, bajo las órdenes de Vladimir Ilich Ulianov, (Lénin).

La sociedad rusa durante los años previos a la I Guerra Mundial (1914-1918), mostraba terribles desigualdades y una crisis económica severa que generaba grandes inquietudes en la población, la cual no encontraba los elementos mínimos de subsistencia, en contraste con la ostentosa vida que llevaba la corte de los Zares. La entrada de Rusia en la guerra a partir de 1914, acentuó la profundidad de la crisis e incrementó las desigualdades sociales, a un extremo tal, que la hambruna se asomaba por todos los rincones del imperio. Ya desde 1905 se había producido un levantamiento de masas importante, inspirado en los planteamientos teóricos de dos pensadores de origen alemán que hablaban de justicias social y radicaban los males de la sociedad en la injusta distribución de las riquezas producto de la marcha inexorable del sistema capitalista hacia la acumulación de “ganancias” en manos de unos pocos y profetizaban sobe la inevitable desaparición del Capitalismo, la cual daría paso al advenimiento de un nuevo sistema social fundamentado en la “Dictadura” de la nueva clase gobernante, el proletariado o vanguardia organizada de la clase obrera.

Estos dos revolucionarios de la época eran Karl Marx (Reino de Prusia, 5 de Mayo de 1818- Londres, 14 de Marzo de 1883), de origen judío y Frederich Engels (Prusia, Wuppersal, Renania), 28 de Noviembre de 1820- Londres, 5 de Agosto de 1895. Procedente de una familia adinerada, conservadora y muy religiosa. Marx (foto arriba) había estudiado en las Universidades de Bonn y Berlín. Engels en la Universidad de Berlín. Ambos constituyeron un verdadero “Tanque de pensamiento” y una fusión ideológica que aportaría nuevos elementos a la teoría social, a la economía política, a la filosofía etc. Redactaron el “Manifiesto comunista” en 1848 y deben ser considerados como los padres del “Socialismo científico”, el “comunismo” y el “Marxismo”. De la obra fundamental de Karl Marx “El Capitalismo”, escrita en tres tomos, solo fue editado el primero en vida y los dos últimos publicados por Engels como homenaje póstumo a este creador universal, votado como “El pensador del milenio”, en una encuesta adelantada por la BBC de Londres en 1999, entre personalidades del mundo entero.
Vladimir Ilich Ulianov- Lenin (Simbirsk, Rusia 22 de Abril de 1870- Gorki Leninskiye. Rusia 21 de enero de 1924, el padre de la revolución Bolchevique en Rusia, era un hombre de acción política, hondamente influenciado por el pensamiento de Marx y Engels, quien logró traducir las posturas ideológicas de los teóricos alemanes y aplicarlas, adaptándolas a la realidad de la Rusia zarista, inmersa en esa profunda crisis, producto directo de su entrada en la I Guerra Mundial en 1914. Lenín (foto abajo) había interpretado los sucesos revolucionarios de 1905 no como una derrota de su movimiento revolucionario. Más bien lo reseñó como la necesaria etapa de preparación de un futuro asalto definitivo al poder por parte de los “soviets” u organizaciones de masas integrados por obreros, campesinas y soldados. Lenin concibió la gestación de un movimiento insurreccional que aprovechase la difícil situación que vivía el pueblo ruso con su entrada en la guerra mundial, oponiéndose abiertamente a esa posición guerrerista del Zar Ni colas II, lo que evidentemente le ganó amplias simpatías en las grandes masas desposeídas y le allanó el camino para el futuro asalto al Palacio de Invierno en Octubre de 1917

La I Guerra Mundial (28 de Julio de 1914- 11 de Noviembre de 1918) fue denunciada por Lenin como una guerra entre potencias imperiales, donde el proletariado ruso nada tenía que buscar. Se opuso a ella y presentó al país un programa de reformas económicas y políticas que pasaba por la abolición del régimen zarista. No obstante, Rusia entró en la guerra mundial, lo que coincide con la gestación de la inminente guerra civil interna (1917-1923), donde se jugaba la permanencia de los zares en el poder, la posibilidad de una transición larga encabezada por el gobierno provisional de Alexander Kerensky, colocado desde Febrero de 1917 en una suerte de transición, a la caída de Nicolás II. Estos 8 meses del breve período “Kerensky” se saldan con el triunfo de los soviets revolucionarios de Lenin. El asesinato del Zar Nicolas II junto a toda su familia y el exilio de Kerensky, quien logra huir con destino desconocido y reaparece en Francia donde permanece hasta 1940 (II Guerra Mundial) y luego se dirige a los Estados Unidos de América para residenciarse allí hasta su muerte, en la ciudad de New York el 11 de Junio de 1970.
Los 6 años (1917-1923) de la Guerra civil en Rusia, con gran intensificación de los combates entre 1918 y 1921, se inscriben en los intentos de varios países entre ellos los Estados Unidos de América,, Japón, Inglaterra y Francia por impedir la consolidación de la naciente Revolución bolchevique, ahora bajo el mando fundamental de Vladimir Ulianov, Lenin y de Lev Davidovich Bronstein (Leon Trotsky), Yanovka, Ucrania 7 de Noviembre de 1879- Coyoacan, Mexico, 21 de Agosto de 1940. También de orígen judío. Durante esos años se produce la primera gran confrontación teórica entre Lenin y Trotsky que compromete el futuro de la revolución bolchevique y marcará el destino de Leon Trotsky (foto abajo) en los años por venir, ya bajo el mandato del sanguinario Ioseph Stalin. El tercero en discordia. El planteamiento de Trotsky de aprovechar la coyuntura generada por la I guerra mundial y la situación de Europa para implementar la revolución simultáneamente en muchos países (Revolución mundial) es adversado juiciosamente por Lenin en el sentido de luchar por estabilizar la revolución rusa primero como requisito previo a la expansión a otros países. La dupla Lenin-Trotsky da estabilidad a la revolución bolchevique aun dentro de la guerra civil que se libraba. Es Leon Trotsky quien logra la estructuración del ejército rojo tras ser designado comisario de guerra en 1918, llevando esta fuerza militar a los 5 millones de soldados para 1921.

También es Trotsky el encargado de dirigir las conversaciones para la firma del tratado de Paz de Brest-Litovsk que permite la salida de Rusia de la I guerra mundial, pagando un alto precio con la pérdida de importantes porciones de territorio. Finlandia, Polonia, Estonia, Livonia, Lituania, Ucrania y Besaravia. Con la derrota de Alemania en la I guerra, el tratado fue anulado y Rusia había recuperado todo lo entregado menos Finlandia para 1940. A la muerte de Lenin en 1924, León Trotsky fue la primera víctima de la troika en el poder integrada por Kamenev, Zinoniev y Stalin. Fue separado de su cargo como Comisario de guerra, expulsado del Partido Comunista, deportado a Kazajistan (Asia central) y expulsado de la URSS en 1929. Muere asesinado por órdenes de Stalin en México en 21 de Agosto de 1940.
Durante estos 6 años de guerra civil, el estado de la economía rusa sufrió un grave deterioro como resultado de los primeros ensayos de planificación central y de las medidas adoptadas de expropiaciones masivas sobre todo en el campo, la nacionalización de la banca y la desaparición del dinero. A la gran sequía de 1920, se agregó la hambruna desatada en 1921 que dejó 10 millones de muertos y más de un millón de refugiados, incluyendo en su mayoría a la población educada. Para 1920, la producción minera total había caído un 80 %. La tierra cultivada había disminuido en un 60 % con respecto a la Preguerra mundial. Las cosechas habían mermado un 70 %. La población equina paso de 35 a 24 millones de cabezas entre 1916 y 1920. La población Vacuna pasó de 58 millones a 37 millones de cabezas y el dólar americano paso a cotizarse de 2 rublos en 1914 a 1200 rublos en 1920.
Para 1921 la devastación económica se acentúa y el malestar de la población se hacen sentir lo que lleva a la instauración de la llamada (NEP), Nueva Política Económica. Lenin parece consciente de las graves dificultades generadas por la política de expropiaciones masivas, la desaparición del dinero y el choque con la ancestral manera de pensar del campesino ruso en la vigencia de la propiedad familiar sobre la tierra y las cosechas. Esto conduce a algunas tímidas reformas capitalistas en el modo de producción y las formas de propiedad de la naciente revolución socialista. Se permite la comercialización de los excedentes de cereales, se regresa a la moneda como medio de intercambio, se abre la pequeña propiedad en el comercio y la industria a los microempresarios y se habla de una economía mixta según las reglas del mercado, aunque el Estado controla el crédito y los impuestos. De nuevo Trotsky polemiza con Lenin y propone la nacionalización, estatización y planificación de la economía. La confiscación de tierras por el Estado y la colectivización para la acumulación socialista de Capital. Muerto Lenin (abajo foto de Lenin embalsamado), comienzan los planes Quinquenales y se entroniza la PLANIFICACION CENTRAL, el ejercicio práctico del llamado “Modo socialista de producción” y base teórica del sistema político-económico que 70 años después fracasará definitiva y totalmente.

PRIMER PLAN QUINQUENAL. La economía comunista
1928-1932 Este plan contempla la industrialización acelerada basada en la toma de las empresas de carbón, petróleo, hidroelectricidad, hierro, acero, maquinaria pesada. Resuelve la colectivización forzada y la creación de grandes empresas y granjas estatales para la producción agrícola y pecuaria. Para 1933 la Unión soviética entraba en otra hambruna. Después de este primer plan quinquenal, el consumo per cápita había caído a nivel de 1921, por la desatención simultánea de la industria de bienes de consumo duraderos como vivienda, y no duraderos como calzados, vestidos, alimentación; con un incremento en la producción de bienes de capital y armamentos. Los intentos por mejorar el gasto social en educación y salud no tuvieron buenos resultados. Los megaproyectos de la gran ingeniería pesada en Rusia que dieron paso después a la llamada Arquitectura Stalinista, fueron duramente criticados por su poca viabilidad y poca consideración con la población del país, por el Ingeniero Peter Palchinsky en documentos datados de 1928 y contenidos en el libro publicado por Loren Graham en Febrero de 1996, titulado “El fantasma del Ingeniero ejecutado”. “The gost of the executed engineer.” Palchinsky fué denunciado por Stalin en 1928 y ejecutado en 1929.
Después vinieron los Planes quinquenales segundo hasta décimo tercero, el cual debió ejecutarse desde 1991 hasta 1995 y se vio interrumpido por la estrepitosa caída de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), durante el mandato de Mijail Gorbachov.
El 2º y 3º Plan quinquenal se centraron en mejorar las condiciones de vida de la población. Duraron desde 1933-1938, hasta 1941 cuando fueron interrumpidos por la entrada en escena de la II Guerra Mundial. El crecimiento de la industria pesada fue espectacular, lo que permitió el desarrollo de la industria militar y ulterior incorporación de la Unión Soviética al selecto universo de las Potencias militares. En el campo social los avances fueron pocos, permaneciendo las dificultades en las políticas sociales, sobre todo alimentación, educación y salud. Bajo el impulso de la preparación para la guerra y el puño de hierro de la ya consolidada dictadura unipersonal de Stalin, se produjeron los mayores logros en el crecimiento de la economía industrial que llego a alcanzar un 13 % y continuó acelerado después de la guerra, hasta mediados de 1962. Stalin había prometido que ya para 1960 la URSSS sería la primera potencia industrial del mundo.
Los planes quinquenales y la planificación central siguieron su curso y trascendieron la muerte de Stalin en 1954. No obstante, el debate sobre los orígenes, destino y consecuencias del “modo de producción socialista”, la planificación central y la anulación de la libertad individual del hombre ya habían sido seriamente cuestionados por dos activistas del pensamiento liberal. Sus reflexiones fueron publicadas sucesivamente en 1944 y 1945 y dieron origen a un debate universal sobre la inviabilidad del comunismo, su futura desaparición y la contradicción insalvable que se expresaba en la anulación de toda libertad de creación del hombre. Frederick A. Hayek publicó “Camino de servidumbre”, “The road to Serfdom” en 1944 y Karl R. Popper publicó “La sociedad abierta y sus enemigos”, “The Open Society and its Enemies” en 1945. Todavía faltaba por recorrer más de 45 años para verse cumplidas las profecías de Hayek en cuanto a la inviabilidad económica del sistema comunista, porque la anulación de la libertad individual comenzó temprano de la mano del sanguinario “tirano de Georgia” Iosiph Stalin. A partir del Séptimo Plan quinquenal, comenzó el declive progresivo de la economía soviética, agobiada por la planificación central, la formulación de metas inalcanzables y un gasto militar enorme, junto a la gran inversión financiera que significaba el mantenimiento de las burocracias estatales en los llamados “países del este” y el fomento de revoluciones populares a lo largo y ancho del planeta tierra. Cuba es un buen ejemplo de esta política expansionista.
PERIODO DE STALIN Y STALINISMO
Tras la muerte de Lenin en 1924. La lucha por el poder interno en el Partido comunista de la Unión Soviética (PCUS), se salda a favor de la “Troika” Zinoniev, Kamenev y Stalin. Comienza el acoso y persecución de León Trotsky, quien finalmente huye a Mexico, donde sería asesinado varios años después por órdenes de Stalin (Secretario General del Comité Central del Partido comunista de la Unión Soviética desde 1922). Ya para 1928 Stalin es el dueño absoluto de toda Rusia, no sin antes apelar al insano expediente de la persecución política y el asesinato contra miles de sus adversarios en el partido.

El Terrorismo devenido en Política de Estado va a signar todo un mandato que culminaría con su muerte en la cama el 5 de Marzo de 1953. Durante estos 25 largos años la historia da cuenta de la cifra aterradora de más de 15 millones de muertes provocadas por represión, torturas, desplazamientos forzosos, limpieza étnica etc., durante este segmento nefasto de la historia de la humanidad. No obstante, este tiempo coincidió con el período de mayor crecimiento industrial de la URSS, quizás motorizado por un comportamiento heroico del pueblo soviético durante la II Guerra Mundial. La URSS, uno de los ganadores de esa guerra, se aseguraba durante la llamada Conferencia de Yalta (Crimea), que reunió a Iósif Stalin, Winston Churchill y Franklin D. Roosevelt (foto abajo), un lugar privilegiado en la nueva Geopolítica mundial de postguerra y el nuevo reparto territorial frente a los derrotados, que terminó fortaleciendo terriblemente a la URSS, en desmedro de la libertad de todos los que después pasarían a formar parte de los llamados “países satélites” del nuevo Imperio Soviético. Entre ellos la recién bautizada como Alemania Oriental.

La Unión Soviética incrementó sus fronteras y los esfuerzos para estabilizar una economía de guerra la llevaron por los caminos de la investigación nuclear, base de su transformación en segunda potencia mundial y de los futuros logros alcanzados por su industria espacial. La magnificación pensada del papel de Stalin en estos logros innegables, no fue suficiente para alcanzar la gloria y después de su muerte en 1953, vino lo que se llamó la Desestalinización de la Unión Soviética, durante el gobierno de Nikita Kruschev en 1956. Con motivo de la celebración del XX Congreso del Partido Comunista. Allí fueron denunciados todos los crímenes de Stalin, lo que condujo a su defenestración definitiva, al retiro de su cadáver expuesto junto al de Lenin en el mausoleo del Kremlin, y posterior reubicación en un muro olvidado de la misma edificación, símbolo del ya inexistente poder de los soviets en Moscú.

El lento declive de la economía soviética se acentúa progresivamente en la misma medida en que aumenta la burocracia estatal y el mega estado se hace cada vez mas ineficiente. Los elevados costos generados por los países satélites como Cuba y la no menos costosa inversión en los movimientos revolucionarios de los países Africanos y otros del lejano y medio oriente, junto a las manifestaciones crecientes de inconformidad en casi todos los países satélites, conformaron un peligroso cocktail de potenciales rebeliones sociales que encontraron expresión concreta en los levantamientos anticomunistas de Hungría de 1956, aplastado con un masacre de civiles, perpetrada por el ejército rojo y la invasión de Checoeslovaquia en 1968 por parte del mismo ejército rojo, esta vez acompañado por los ejércitos de los países títeres del comunismo, agrupados en el llamado Pacto de Varsovia. La lucha de los pueblos sometidos por la URSS hasta lograr su libertad va cobrando progresivamente cuerpo en todo el bloque soviético, lo que hace inexplicable a los ojos del mundo el contenido del informe presentado por Leonid Brezhnev (foto abajo) al 24 congreso del PCUS el 30 de Marzo 1971, donde dibuja una URSS floreciente, en pleno auge económico, potencia militar y nuclear. Sentenciando la inevitabilidad del comunismo en escala global. Ya para ese momento la falta de alimentos como el pan, la carne y los huevos tocaba las puertas de las grandes capitales rusas y sus colonias.

El retraso en la industria de guerra soviética se hacía manifiesto después de la “desinteresada” ayuda militar” del liderazgo ruso en la guerra del Viet Nam. La “carrera espacial”, finalmente ganada por los Estados Unidos de América a fuerza de modernidad tecnológica, creatividad abierta y libertad individual, junto al gran contraste entre ambas economías, una en auge sostenido y la otra estancada en el laberinto de la planificación central. Estos elementos de la realidad, confusa todavía después del famoso informe Brezhnev, permitían avizorar la ulterior caída definitiva del gigante soviético, después de la instauración de la gerontocracia enferma constituida por los breves gobernantes Yuri Andropov, ex Jefe de la temida KGB, policía secreta soviética y Konstantin Chernenko, ambos fallecidos en menos de 2 años después de su nombramiento como Jefes del comunismo soviético.
LA ERA GORBACHOV Y FIN DE LA PARTIDA
Entre los analistas sovietólogos parece haber consenso sobre la gran influencia que tenía su esposa Raiza sobre este emergente líder soviético. Sus conocimientos de sociología la habían llevado a realizar investigaciones mediante encuestas en varias capitales rusas, intentando evaluar el grado de satisfacción de la gente de la calle sobre su sistema de gobierno. Estos estudios arrojaron resultados catastróficos sobre la inconformidad creciente del pueblo ruso con sus dirigentes y, a decir de algunos, llevaron a Mijaíl Gorbachov (foto abajo) a pensar distinto sobre su próxima gestión al frente de la URSS.

Gorbachov parecía haber tomado conciencia de la gravedad y profundidad de la próxima hecatombe a la que se exponían su país y sus colonias. Sin embargo, en Gorbi privó su condición de militante comunista y más bien, se planteó algunas reformas tímidas del sistema, con la expresa intención de “Salvar al comunismo”. Una apreciación incorrecta de la “realidad objetiva”, tan cara a los análisis comunistas desde el nacimiento del PCUS, subestimó esta realidad y los acontecimientos no se hicieron esperar. El maquillaje propuesto por Gorbachov fue barrido por la historia. La instalación de la “Pereztroika” y la “política Glasnot” abrieron el camino para la liberación, hasta ahora definitiva del pueblo ruso y junto con ella la caida sucesiva, como un castillo de naipes, de todo el andamiaje comunista materializado en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Con la elección de Boris Yeltsin como Presidente del Congreso de Diputados del Pueblo en 1989, se inició el proceso de extinción de la Unión Soviética. El 11 de Marzo de 1990 Lituania se declara independiente de la Unión soviética y lo propio hacen Letonia y Estonia en Agosto de 1991. Los 12 países restantes de la URSS comienzan a debatir el estatuto que los conducirá a su independencia de la URSS y el 18 de diciembre de 1991 los Presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia firmaron el Tratado de Belovesh que declaró formalmente disuelta a la Unión Soviética y la creación de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) que la sustituye. El 21 de diciembre de 1991 fue ratificada esta disolución mediante el “Tratado de Alma Ata”.
El 25 de diciembre de 1991 Gorbachov presento su renuncia como último Presidente de la URSS, declarando extinto el cargo y entregó el poder a Boris Yeltsin, Presidente electo de Rusia. El 26 de diciembre del mismo año, el Soviet Supremo, el instrumento gubernamental más influyente de la Unión Soviética se disolvió a sí mismo. El Ejército Rojo y las fuerzas especiales de la Policía política de la URSS fueron disueltos a comienzos de 1992. Con estas últimas decisiones de Estado el planeta asistió al fin legal del Socialismo-comunismo conocido, el cual ocupó en el tiempo, 75 años de la historia de la humanidad. El balance final sobre el papel jugado por Mijail Gorbachov y Boris Yeltsin en este, sin duda, uno de los “momento estelares de la humanidad”, aun esta por ser analizado en profundidad y escrito sin pasión por la historiografía moderna.
Rafael Orihuela. Política Tropical
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